FIDA

En la Amazonia boliviana, los productores revitalizan las tierras empleando técnicas naturales para el cultivo de nueces, mientras que en la Amazonia peruana, las indígenas awajún cultivan 42 tipos de yuca.

En 2022, los hogares de América Latina y el Caribe recibieron un 9.3 % más de ayuda financiera de sus emigrantes en el extranjero. EL FIDA te enumera las razones por las que este dinero es tan importante.

Los pequeños agricultores de los países en desarrollo producen un tercio de los alimentos del mundo. Hoy están a solo una inundación, una sequía o una mala cosecha de la ruina. En este cortometraje rodado en Túnez, el FIDA nos recuerda que existen soluciones a los problemas más acuciantes del planeta, y que la población rural puede liderarlas si recibe el apoyo adecuado.

Los insectos polinizadores son un pilar de los sistemas alimentarios. Con la ayuda del FIDA, indígenas de la Sierra Norte de México protegen a las abejas Pisilnekmej al mismo tiempo que se ganan la vida.

Aires de cambio para los ganaderos en Argentina

Ana es una de las pocas ganaderas de su comunidad que decidió seguir criando cabras y ganado en el terreno de sus padres. “Soy la continuadora de su trabajo”, asegura. Sin embargo, las condiciones son hoy muy diferentes de las que existían entonces. A causa del cambio climático, la antigua práctica migratoria bianual de la trashumancia ya no ayuda a preservar ni la tierra ni el agua.

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) financia proyectos que benefician a productores en pequeña escala y que contribuyen a que las poblaciones rurales salgan por sí mismas de la pobreza. Pero, ¿cómo lo hace?

Las actuales crisis mundiales nos han demostrado que nuestros recursos son insuficientes para prevenir futuras emergencias. Dado que cuatro de cada cinco de las personas más pobres del mundo viven en zonas rurales, la trayectoria hacia un futuro resiliente está ligada a las comunidades rurales. A medida que coincidan múltiples crisis—desde el cambio climático hasta las pandemias y los conflictos—, invertir en estas comunidades nunca había sido tan importante. Por eso el FIDA se vuelca con las poblaciones rurales.

 

A man taking a bicycle pull cart on a new road crossing a body of water.

El FIDA lleva trabajando con la población rural más de 40 años ayudando a erradicar la pobreza, conservar su entorno y construir sociedades prósperas - todo mientras alimentan al mundo.

El cambio climático, la degradación ambiental y una población en crecimiento empeoran la escasez de agua. A medida que se interrumpe el ciclo hídrico, los agricultores tienen que adaptarse e ingeniar nuevas formas de cosechar, almacenar y usar el agua. Esto les ayuda a proteger sus cultivos y a regarlos cuando el preciado bien escasea. Con el 13% del trabajo del FIDA dedicado al agua, el Fondo ayuda a pequeños agricultores a través de la instalación de infraestructuras hídricas sencillas.

El japchae es un plato típico coreano que incluye grillos como ingrediente estrella. Un insecto que contiene un alto contenido de proteínas, vitamina B12, magnesio, zinc y una fibra prebiótica denominada quitina.

En la Amazonía peruana, un grupo de 70 mujeres de la comunidad awajún pasa sus días bajo una cubierta de cedros donde realizan actividades de cultivo de plantas y reforestación. Desde 2015, estas indígenas han cultivado más de 100 plantas medicinales y registrado 136 especies en el archivo regional. Producen té a partir de tres plantas que comercializan con la marca Nuwa, que significa mujeres en su idioma.

Mientras que los sistemas modernos de agricultura mecanizada pueden conducir a desiertos de monocultivo, muchos pueblos indígenas emplean técnicas agrícolas que nutren la tierra y conservan la biodiversidad.

A rice producer in Cote d’Ivoire carries a full basket on her head.

Los alimentos y la manera de producirlos están evolucionando. El FIDA te explica como podrían ser los platos del futuro, mostrándote como los agricultores de todo el mundo están revolucionando lo que comemos.

La dificultad para encontrar empleo llevó a varios jóvenes keniatas a fundar una empresa de productos lácteos en la que compran leche cruda, la pasteurizan y la transforman en productos como yogures y ghee. Gracias a la capacitación que recibieron en un programa respaldado por el FIDA, ahora también promocionan sus productos en WhatsApp y Facebook.

La guerra en Yemen ha causado grandes estragos en el sector agrícola del país. La maquinaria permanece inmóvil en los campos; los sistemas de riego y las instalaciones han sido destruidas. Una iniciativa financiada por el FIDA, ayuda a hogares rurales, como el de Sabreen (en la foto, izquierda), a salir a delante.